Coches y camiones circulando sin señales de tráfico: ¿Cáos o inesperado orden?

No hay semáforos. No hay señales de tráfico. No hay líneas pintadas sobre la calzada. No hay bordillos. Y 26.000 vehículos pasan todos los días a través del caso urbano del pueblo con el tráfico peatonal más concurrido.

Se llama «espacio compartido». ¿Es una locura, o la forma más racional para crear un lugar agradable donde los conductores, ciclistas y peatones se traten con respeto?

El pueblo de Poynton en el Reino Unido ha llevado a cabo uno de los experimentos más ambiciosos hasta la fecha en este tipo de diseño urbano, cuyo defensor más destacado fue el ingeniero de tráfico holandés Hans Monderman. Otras versiones sobre el modelo de espacio compartido se han aplicado en otras ciudades europeas desde principios de 1990, pero nunca antes en un cruce muy concurrido. Líderes de la ciudad de Poynton buscaron el cambio debido a que el centro histórico de esta pequeña y pintoresca ciudad se había convertido en un lugar sombrío y poco acogedor.

El proyecto no es barato, costando cerca de 6 millones de dólares. Los ingenieros reconfiguraron la intersección del centro de la ciudad, sustituyendo un semáforo por dos «medallones» en el que los coches deben negociar sin guiarse por las señales de tráfico. Pavimentos de diferentes colores y texturas son la única señal en cuanto a qué tipo de usuario le corresponde aparcar.

Supuso un agitado debate para una ciudad de unas 14.000 personas, que se encuentra a unos 11 kilómetros de Manchester, en el noroeste de Inglaterra. Ahora, un año después de la construcción, un video llamado «Poynton regenerada» muestra cómo el esquema de espacio compartido mantiene un buen flujo de tráfico al mismo tiempo que hace del centro un lugar más atractivo y más seguro para los peatones del pueblo, lo que lleva a un aumento de la actividad económica del centro.

El vídeo, que documenta las condiciones antes y después del cambio, fue creado por Martin Cassini, un enemigo declarado de los semáforos y las señales y defensor del concepto de espacio compartido. Así que considerando la fuente, el ser consciente del concepto de espacio compartido ha sido objeto de críticas en los Países Bajos, donde se originó, al ser poco viable para los ciclistas. Foros online en el área de Poynton han originado comentarios negativos, prediciendo un aumento de las colisiones y las lesiones antes de que se aplicara plenamente el plan.

No obstante, en al menos otra comunidad del Reino Unido, donde un esquema de espacio compartido ha estado en vigor desde hace varios años, las predicciones calamitosas de accidentes han resultado infundadas. La ciudad de Ashford ha visto cómo sus caminos se vuelven perceptiblemente más seguros desde la aplicación de esta transformación del tráfico, y es que según el Financial Times:

«En los tres años antes de que el plan se abriera en noviembre de 2008, se registraron 17 accidentes con lesiones en este tramo de la carretera de circunvalación. Desde su puesta en marcha, sólo ha habido cuatro, y la policía de Kent han reportado sólo una colisión grave, cuando un peatón sufrió una fractura de tobillo».

En el video «Regenerando Poynton», varias personas que admiten haber sido escépticos del plan concluyen en que después de que se pusiera en marcha, llegaron a notar drásticamente las mejoras. Un concejal de la ciudad dice que la calle principal ya no parece ser un lugar mortal, como lo había sido durante años atrás. Cerca del 88% de las empresas de la zona están reportando un aumento del tráfico a pie, y los agentes de bienes raíces dicen que están viendo un nuevo interés en la compra de propiedades en la zona.

«Espacio compartido es un término que describe simplemente un cambio en el pensamiento de la autopista regulada hacia el uso de las habilidades naturales con las que los seres humanos son bendecidos para negociar el movimiento y permitir que fluyan las cortesías normales de la vida para poder continuar», dice el diseñador de camino Hamilton-Baillie. «Creo que lo de Poynton ha demostrado que es posible crear un flujo continuo, un medio ambiente de baja velocidad, aún frente a los movimientos de cruce de peatones, y, sobre todo, recrear un espacio, un lugar fuera de la iglesia en Fountain Place, que es parte de la ciudad – y ya no es sólo un apéndice de la autopista «.

«Tiene un efecto muy calmante», dice uno de los residentes en la película. «Y creo que todos estamos siendo amables unos con otros, los automovilistas y peatones por igual.»

 Fuentes:

http://www.citylab.com/commute/2013/04/lots-cars-and-trucks-no-traffic-signs-or-lights-chaos-or-calm/5152/

http://asia-discover.blogspot.com.es/2012/04/trafico-de-phnom-phen.html

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